Nota con Omar Labruna

“River era su vida, su casa y su pasión”

Nunca hubo un jugador que supere su talento, nunca hubo un entrenador que sobrepase sus conocimientos y liderazgo, nunca hubo otro con su personalidad e inteligencia. Algunos podrán decir que sí hubo un mejor jugador y se llamó Di Stéfano, que sí hubo un mejor entrenador y se llamó Ramón Díaz, por citar dos nombres. Pero no, ningún hincha de River se animaría a decir que alguien fue mejor que Angelito, porque para el pueblo millonario, el ´Feo´ fue, es y será por siempre el mejor de todos, en todo. Aunque quizá sí, con mirada objetiva, haya habido un jugador más habilidoso o un entrenador que lo haya superado, pero si hay algo que no se presta a la más mínima discusión, es que nunca jamás alguien podrá superar la pasión y el amor que él sintió por este club y sus colores. El hincha más fanático que supo tener alguna vez el Club Atlético River Plate, se llamó Ángel Amadeo Labruna. Paradójicamente, el máximo ídolo de la institución lleva el mismo nombre que aquel hincha.

Por Damian Giovino
damiangiovino@mibelgrano.com.ar

Remañido es narrar sus proezas como jugador y entrenador. El más ganador de la historia (nueve títulos como jugador, seis como técnico), el más goleador del fútbol argentino, el máximo artillero en superclásicos, integrante de la delantera más recordada de todos los tiempos…hojas y hojas podríamos ocupar hablando de su insuperable palmarés tanto en River como en todos los equipos donde estuvo. Se están cumpliendo 97 años de su nacimiento y 32 de su triste partida. El ´feo´ llevaba el A.D.N riverplantese en las venas, la filosofía River en su cabeza, el idioma River en su lengua y la inconmensurable pasión en el corazón. Nada mejor que recordarlo leyendo a su querido hijo Omar…

Imagino que cada septiembre es especial para vos…

Sí, son muy especiales tanto para mí como para toda la familia. Tienen una carga emocional fuerte por lo que representa conmemorar el nacimiento y el fallecimiento del viejo, recordar cada aniversario de su cumpleaños, todo dentro del mismo mes. Por eso cuando llega septiembre uno vive ese periodo de forma diferente al resto del año.

El “día internacional del hincha de River” es en honor al nacimiento de Ángel ¿Qué te genera eso?

Es el reconocimiento de toda una vida al intercambio que hubo desde la sangre, de mi padre hacia River y todo lo que le dio River a él. Un amor mutuo y recíproco. Han pasado muchos años y Angelito sigue siendo reconocido como el ídolo máximo del club, más allá de que la historia de la institución la han formado grandes jugadores, técnicos y personas. Que se haya reconocido el día de su nacimiento y aniversario de cumpleaños como el “día internacional del hincha” es un orgullo y toda la familia estamos muy agradecidos.

Nunca alguien estuvo tan identificado con un club como Ángel con River. Un idilio supremo…

Sí, la unión que había entre mi viejo y River fue algo único y maravilloso. Tantos años como jugador siendo capitán, luego como entrenador, siempre dejó la vida por su amado club, porque para él River lo era todo verdaderamente, su vida, su casa, su pasión.

No sos sólo el hijo de Labruna sino que pudiste forjar tu propio nombre haciendo tu camino. Dejaste una linda huella en River…

A mí siempre me avaló ser el hijo de Angelito pero pude trascender por mi nombre propio y hacer mi camino teniendo la posibilidad de participar en diferentes etapas en la historia del club. Primero como jugador haber podido integrar esos grandes planteles dirigidos por mi viejo, donde conseguimos muchos campeonatos. Luego volver con Ramón en la faceta de ayudante de campo y haber ganado esos siete títulos en una de las épocas más gloriosas del club, fue un orgullo y felicidad grande.

¿Sentís el reconocimiento del hincha?

Sí y le estoy muy agradecido a todos los hinchas de River por el reconocimiento, siempre me sentí muy querido. Me siento reconocido por la gente tanto por el apellido como por lo que uno le pudo aportar al club en las diferentes etapas.

¿Qué te gustaría decirles?

Que son lo máximo. El hincha estuvo en los peores momentos de la historia, cuando estuvimos bajo tierra y demostró que es incondicional. Uno va al Monumental y se emociona por el aliento permanente. En mi época de jugador, las plateas no dejaban de ser plateas, donde ese hincha estaba más abocado exclusivamente a ver el partido, el aliento venía de la popular. Hoy el aliento viene de todos los sectores de la cancha. River es pasión.

Imagino que disfrutarás mucho como hincha junto a tus hijos de este momento que atraviesa River…

Sí, se nota mucho la mano de la conducción dirigencial que puso las cosas en su lugar y ordenó la institución, llena de alegría a todos los hinchas, como lo soy yo y mi familia.

¿Qué te produce que
la estatua de bronce de Angelito esté al lado de la puerta principal del club?

Es una muestra más de reconocimiento y amor. Así como el vestuario local lleva su nombre, como el día internacional del hincha es en su honor, como el puente que desemboca en Udaondo para entrar al Monumental que también tiene su nombre. La estatua es imponente y va a ser la más grande del mundo, pero al margen del tamaño, es el valor del reconocimiento de la gente. Porque esa estatua se realizó gracias a todo el material que entregaron los hinchas en cada partido y durante tanto tiempo. Parece que cada día todos los homenajes que le hacen le quedan cortos y siempre van por más, eso es un orgullo enorme, un agradecimiento total. Que esté a la vista de todos al lado del museo genera mucha emoción. Los más jóvenes quizá no saben quién fue Ángel Amadeo Labruna pero los padres, los abuelos se encargan de contárselo.

Y esos jóvenes mañana serán padres y les contarán a sus hijos quién fue Ángel y luego a sus nietos. Esos nietos le contarán a sus hijos y así hasta le eternidad, porque nunca habrá otro que lo supere, porque cada vez se agiganta más su figura. Ángel Amadeo Labruna es el máximo ídolo de todos los tiempos y por todos los tiempos.