07 de Agosto de 2015

Facundo Luis Villalba, entrenador de la Reserva

“En mi casa se respira, se vive y se huele River”

En la vida misma pero sobre todo en el Fútbol, un ambiente bastante corrompido, no es fácil ganarse el respeto y el cariño de los demás al unísono. Cualquiera que conoce a Facundo Luis Villalba sabe que es uno de esos casos. Un hombre que excede lo meramente profesional. Su figura deportiva queda minúscula ante su calidad humana. En un medio voraz, competitivo sin límites y a veces plagado de hipocresía, el Luigi demuestra que se puede estar dentro de él manteniendo la humildad, los valores y el amor genuino por la pelota. El actual entrenador de la Reserva disfruta de trabajar en el club del cual es fanático y en un cargo sustancial. Si bien se siente un privilegiado admite que: “Estar en River demanda mucha responsabilidad y exigencia”.

Por Damian Giovino
damiangiovino@mibelgrano.com.ar

Te formaste en el club, llegaste a Primera y triunfaste, técnico en Inferiores y ahora en Reserva. Sos un privilegiado dentro de la historia de River…

Ya estar en River Plate es un privilegio, esto es algo espectacular. En mi casa se respira, se vive, se huele River. Estoy muy, pero muy feliz, con ganas de seguir creciendo y aportándoles cosas a los chicos. Es una verdadera vocación y cada vez estoy más enamorado de lo que hago, de sentirme un docente. Siempre busco agregarme herramientas propias para poder transmitírselas a los chicos.

Cuando haces una mirada retrospectiva y ves todo el camino recorrido en River ¿qué se te viene a la cabeza?

Felicidad absoluta. Me siento muy feliz pero con una gran responsabilidad por estar en el mejor club de Argentina, por lejos. Eso conlleva muchas exigencias y el Club atlético River Plate es la elite de los chicos de Inferiores por eso nosotros tenemos que armarle un gran futuro al club. El resultado de un partido no me interesa tanto. El verdadero resultado de la Reserva e inferiores es la evolución plena y constante de los chicos. El crecimiento en el día a día para que cuando les toque estar en Primera, estén lo más aptos y capaces posibles.

Hace muchos años estabas en el mismo lugar de los chicos que hoy dirigís. Ellos se ven reflejados en vos y vos en ellos…

Exacto. Trato de transmitirles esas vivencias y conceptos de lo que a uno le tocó vivir en su momento cuando estaba en el mismo lugar en el que hoy están ellos. El partido contra Boca lo viví de una manera muy especial, tenía muchas ganas de entrar a jugar. Siempre busco hacerles entender que están en el mejor lugar y los hechos así se los demuestran.

¿Qué tratás de enseñarles a los chicos?

Que aprendan día a día. Enseñarles los conceptos técnicos y tácticos. Los movimientos individuales y colectivos. Posicionarlos en la cancha. Les digo que si están bien concentrados en eso van a tener un gran futuro. Les hago hincapié en que más importante que el partido son los días de la semana.

En Inferiores y Reserva además de entrenador tenés que ser una especie de psicólogo…

Sí y en ese terreno es donde más me interiorizo. Hablo constantemente con entrenadores capaces, psicólogos para tomar nuevas herramientas y poder emplearlas en determinados momentos. Me trato de capacitar día a día para siempre ir por más y poder aportárselo a los chicos.

Para los juveniles que buscan cumplir sus sueños de llegar a la Primera de River, el Luigi es un espejo inmejorable. Desandó el mismo camino y pudo lograr el objetivo de llegar a triunfar. Integró uno de los equipos más gloriosos y recordados de la historia: el River de fines de los ´90. Es por eso que siente tan a flor de piel su trabajo, porque se identifica con cada uno de los chicos que hoy, como lo hizo él, dedican su vida a jugar al Fútbol.

¿Cómo es el trabajo mancomunado con el cuerpo técnico de Primera?

Todos sabemos que estamos trabajando para el club más grande. Tenemos un dialogo constante. Gallardo es un gran entrenador que sabe cuáles son los momentos justos para los chicos. Los conoce a todos y no los apura, los va llevando de a poco. Y yo trabajo para la Primera, para que esos chicos lleguen lo más preparados posibles.

¿Sentís el reconocimiento del hincha?

Sí, noto el gran respeto y cariño que me tienen. Eso me llena de felicidad. Me ha tocado estar al lado de jugadores de una talla espectacular pero siempre me las rebusqué. Cada vez que me tocó, traté de dejar lo máximo y por eso no me arrepiento de nada, bien o mal, siempre di lo máximo.

Vas seguido a jugar al equipo Senior a revivir viejas épocas adentro de una cancha con ex compañeros…

Sí, está muy bueno. Es disfrutar plenamente. Ponerse la camiseta de River es una gran felicidad. Ojalá mi vínculo con River no se corte nunca. Estar ligado al club desde el lado que sea es un enorme privilegio y lo disfruto muchísimo.

Tu hijo menor es fanático de River, te acompaña a todos los partidos…

Es más hincha que yo, a veces hay que pararlo. Es un nene que mamó River, respira River, habla de River y ama este club. Para mí es un orgullo y una enorme alegría que así sea. Sobre todo es un chico sano. Me acompaña a todos lados siempre que se puede.

¿Soñás con dirigir la Primera algún día?

No es mi pensamiento, hoy por hoy no se me pasa por la cabeza. Estoy muy feliz de estar acá. Estoy enamorado de la profesión que ejerzo, de poder ser un docente. Ojalá tenga mucho camino por recorrer en esto. Soy joven y me encantaría estar muchos años más acá.

Un mensaje para el hincha…

Agradecerles por el cariño que me brindan día a día. Soy un agradecido a River. Sigamos creciendo. Hemos pasado por momentos muy malos y ahora estamos en plena felicidad en este último tiempo. Somos el más ganador y seguiremos por ese camino.

Fue juvenil de La Cantera, jugador profesional, entrenador de Inferiores, es el técnico de la Reserva, pero por sobre todas las cosas, el Luigi Villalba fue, es y será un enfermo fanático de River.