06 de Agosto de 2015

Diego Guacci, DT Fútbol Femenino

“Quiero transformar al Fútbol
Femenino de mi país”

A la acción de una persona de realizar una actividad a cambio de un resarcimiento económico se la denomina trabajo. Pero no siempre ese es el término más adecuado y apropiado para describir la tarea ejercida por alguien. En algunas ocasiones la labor va más allá de lo estrictamente profesional y es ahí cuando se convierte en una vocación. Como esgrime el célebre “Cachito” Vigil, quien disfruta de lo que hace no trabaja nunca más. Ese es el caso de Diego Guacci, el entrenador del equipo de Fútbol Femenino, un apasionado y soñador a ultranza. Es el personaje más destacado, influyente e importante de esta disciplina en Argentina y Sudamérica. A pesar de recibir constantes distinciones por su labor, no le son suficientes para conformarse, por el contrario, va en busca de nuevos retos y desafíos: “Una vida sin tomar riesgos no vale la pena vivirla” .

Por Damian Giovino
damiangiovino@mibelgrano.com.ar

Como en los masculinos, River y Boca son los dos clubes más prestigiosos e importantes de la disciplina. Entre ambos cosechan casi la totalidad de torneos AFA disputados hasta el momento. San Lorenzo y UAI Urquiza han crecido mucho en los últimos años y lograron coronarse campeones. Justamente este último obtuvo su primer título en la temporada 2011/12 de la mano de Diego como técnico. Gracias a la nueva dirigencia, Guacci pudo volver a su casa: River. En su primer paso por la institución, vivió una época de oro: consiguió dos campeonatos (Clausura ´09 y ´10) y dos subcampeonatos (Clausura y Apertura ´08). Ahora nuevamente de regreso trabaja de forma apasionada e incesante en pos de mejorar la actividad no sólo dentro del club sino en el país y todo el continente. “Hay un excelente nivel de jugadoras, falta generar una estructura sólida para codearse con las potencias del mundo”. …

¿Cómo fueron tus comienzos?

Fue allá por el año 2005. Yo estaba haciendo el profesorado de Educación Física en el instituto “Romero Brest” y tenía una compañera, María Pía Gómez, que jugaba al Fútbol en River. En el tercer año de la carrera había que realizar un trabajo de investigación y hablando con ella se me ocurrió investigar a las arqueras del club (yo tuve una carrera fugaz en ese puesto en Defensores de Belgrano y en Italia). Fue ahí que me acerqué al equipo femenino de ese momento y el técnico me ofreció ir un día por semana, de forma gratuita, a entrenar a las arqueras. Obviamente acepté y me sumergí en esto de lleno. Luego iba dos veces a la semana, después agarré el cargo de preparador físico hasta que en 2007 me designan director técnico del equipo.

¿Ejerciste en otro lado como PF?

Sí, tuve una experiencia con jugadores profesionales. En mi primera etapa en el club entrené a los ´colgados´: Rodrigo Archubi, el “Patito” Galmarini, Facundo Quiroga. Fue cumplir un sueño pero ya estaba metido de lleno con el Fútbol Femenino.

¿Qué fue lo que te cautivó del Fútbol Femenino?

La pasión con que las chicas entrenan. Cuando uno les intenta inculcar algo, la manera en que ellas lo asimilan. La predisposición y la concentración que tienen. Eso fue lo que más me impactó. Cuando llegué nunca había visto ni un partido. Igualmente no me sorprendió el nivel técnico-táctico porque sabía que era bueno. Lo que sí me sorprendió fue la parte actitudinal.

Para hacer esto también se necesita pasión y vocación...

Totalmente. Trabajar con mujeres es muy lindo pero también tiene su lado difícil en el armado de un grupo. Pero cuando uno está dispuesto a mejorar, a llevar a cabo lo planificado todo se vuelve más sencillo. Cuando uno abre la mente y el corazón y trabaja en equipo, las experiencias son transformadoras.

Sos el máximo referente y abanderado de este deporte en Argentina y Sudamérica

Te agradezco. Uno a veces no toma conciencia de lo que significa trabajar en River. Cuando me toca viajar al interior a dar charlas gratuitas ahí la gente te hace tomar dimensión de lo que vos estás marcando. A veces digo ¡qué bueno que no tome dimensión de eso! Porque uno trata de ir por la vida sin especular con esas cosas. Mi lugar en el mundo es el Fútbol Femenino pero tengo muchas cosas por lograr aún. Ganar la copa Libertadores y dirigir a la selección. Pero antes de eso estoy dispuesto a resignar cualquier logro deportivo en pos del desarrollo del Fútbol Feme-nino, por ver la igualdad en el género, por lograr un torneo AFA mucho más competitivo, donde haya respeto entre las rivales, donde los resultados no terminen tan abultados. (River ha ganado 24-0 un cotejo). En fin: por ver el desarrollo de la disciplina.

¿Qué es River dentro de la rama femenina?

Hay que reconocer que Boca es muy fuerte y nos saca algunos campeonatos de ventaja, pero River es el único que le da pelea histórica. En el 2010 cortamos con una hegemonía de seis años seguidos de campeonatos a favor de Boca. Desde el año 1991, que se jugó el primer torneo de AFA, siempre fueron campeones River o Boca salvo en tres ocasiones: dos veces se coronó la UAI y una San Lorenzo.

Hay mucha inequidad entre los equipos y se hace monótono el campeonato…

Sí, no es divertido ganar por resultados tan abultados. Ver las caras de las chicas rivales no está bueno. Cuando voy a congresos de FIFA es una falta de respeto llevar esos resultados. Hay que hacer algo con la organización del torneo, una reestructuración. Esto no fomenta el desarrollo del Fútbol Femenino.

Hacen faltan más Diego´s Guacci´s dentro del área para potenciar una disciplina que crece a pasos agigantados en el mundo. Dentro de la incipiente organización y estructura que hay en el país, River se acerca a la perfección. Les ofrece las mayores comodidades a las chicas para que se sientan plenas realizando esta actividad tan apasionante.

¿Cuántas veces por semana entrenan?

Entrenamos tres veces por semana o cuatro dependiendo el partido previo. Tenemos 35 jugadoras, muchas de ellas convocadas a los seleccionados menores y a la selección mayor. Tenemos chicas desde Sub-12 en continua formación. Después de entrenar se les brinda una buena merienda. Tenemos psicólogo, nutricionista, entrenadora de arqueras, médica, utilera, preparador físico. Tienen un reconocimiento económico, un viatico. Faltaría conseguir algún alojamiento para que puedan habitar 8 ó 10 jugadoras del interior o de otros países.

¿Qué tan lejos está Argentina de las potencias mundiales?

Tenemos cantidad y calidad de jugadoras como las grandes potencias. Pero falta una organización, fomentar la actividad y buscar ese lugar de privilegio en el mundo. No hay nada que envidiarle a USA, Alemania, Noruega, Japón.

Un mensaje …

Que se animen, porque el Fútbol Femenino crece cada vez más. Si no lo quieren hacer de forma competitiva que lo hagan por salud para desarrollar y estimular al cuerpo. Para trabajar la coordinación del tren inferior, el desarrollo motriz. Hay que levantarse a la mañana sabiendo que los objetivos se pueden cumplir. Es bueno soñar pero siempre es más lindo poder despertar. Quiero despertar viendo un Fútbol Femenino a nivel nacional competitivo y en un lugar de privilegio a nivel mundial. Estoy seguro que lo podamos lograr.

Diego Guacci es un gran soñador pero tiene aún algo más destacable: se esfuerza día a día para cumplir esas metas. Un hombre que trabaja por y para el bien de River y que enaltece a la institución. El Fútbol no es sólo para hombres, y él se encarga de hacerlo saber.