El brillante trabajo de Pablo Lavallén

Al técnico de San Martin de San Juan no se le avizora techo en su carrera. Es un hombre capaz, equilibrado y sobrio. Su intelecto y vocabulario es superior a la media del ambiente. Tiene facilidad y simpleza para transmitir conceptos e ideas. Pablo Lavallén presenta un considerable potencial para desandar un prospero camino.

Estuvo tres años en las inferiores en donde realizó un maravilloso trabajo, dejando una indeleble huella. Repasamos aquí su tiempo en la Cantera…

Luego de haber estado un tiempo trabajando en infantiles, en el 2013 a Pablo le llegó la oportunidad de dar un importante salto y pasar a inferiores. Allí se hizo cargo de la octava división, categoría 1998. A partir de ese momento lo que sucedió quedará en las páginas grandes del fútbol amateur. Si bien era un plantel de mucha jerarquía con un gran potencial técnico en sus jugadores, el anterior año, en novena, no les había ido de buena manera. Ya desde el comienzo de temporada se empezaba a notar un estilo de juego marcado. Los resultados acompañaban pero no era eso lo que hacía sobresalir a la división por sobre todas las demás, en River y en los otros equipos. Era una impronta, una idea y un sello no muy habitual de ver en chicos tan jóvenes. En la Etapa Clasificatoria (zona de grupos), finalizaron primeros con 33 puntos, 8 por encima del segundo, con 31 goles a favor y 8 en contra. Ya en la Etapa Campeonato se veía cada vez más aceitada la filosofía que pregonaba Lavallén. Aún así, no dejaba de sorprender como sus dirigidos, en proceso formativo, podían asimilar con tanta facilidad el mensaje del entrenador y plasmarlo a la perfección en la cancha. Cada juvenil que jugaba estaba en el pico de su rendimiento. El ex lateral izquierdo había logrado convencer a los chicos, sacando lo mejor de cada uno, haciéndolos mucho mejores jugadores. El final para ese muy buen año era inherentemente uno solo: el título. Eso se dio de forma invicta sumando 35 puntos con 9 partidos ganados, 8 empatados, 27 tantos a favor y 11 en contra.

En 2014 nuevamente continuó con la misma categoría, esta vez en séptima. Todo lo logrado el anterior año, se profundizó y mejoró aún más. Estuvieron, entre 2013 y 2014, 42 partidos invictos, más de un año. En la primera ronda finalizaron punteros con 19pts, 5 partidos ganados, 4 empatados, 25 goles a favor y 9 en contra. Nuevamente la formidable ´98 se coronaba campeona, bicampeona, con un soberbio nivel colectivo de altísimo vuelo. Sumaron en la segunda ronda, 44 puntos, 14 partidos ganados, 2 empatados y 3 perdidos, 43 goles marcados y 16 recibidos. Una de las mejores categorías que ha tenido River en su cantera. Ya 3 juveniles pertenecientes a ella han debutado en primera (Franco López, Luis Olivera y Exequiel Palacios), mientras que otros tantos están en reserva con proyección (Franco Petroli, David Martínez, Kevin Sibille, Pablo Olivo, Eric Barrio, Mauricio Vera, Matías Moya, Mauro Burruchaga, Gianluca Simeone, Enzo Zicarelli, Lucas Ferraz Vila). 

En 2015 estuvo a cargo de la categoría ´99, séptima división. Los chicos venían de tener un año bastante flojo en octava y Pablo logró cambiar esa realidad. Los hizo pelear el título hasta cerca del final del torneo compitiendo en un muy buen nivel. Fue la mejor divisional de River en el año, en cuanto a puntos, posición y rendimiento. Finalizó quinta con 39 unidades. Tanto en 2014 como en ´15 estuvo secundando técnicamente por el “Mono” Claut quien también realizó un formidable trabajo.