Otra vez a la final de la Copa Libertadores

¿Analizar el partido? No puedo, porque lo miré con el corazón en la mano y los que te dije en la garganta. Cuando se lesionó Ponzio me preocupé y cuando Gremio hizo el gol me amargué. No paraba de lamentar cada pase mal dado y cada pelota que rebotaba en los rivales que parecían tener un resorte incorporado. Y ni hablar, de las tiradas al piso, ¡Eran insoportables! Hacían tiempo, como si fueran un equipo chico jugando en el Monumental. Los ojos me dolían al ver que en el país del jogo bonito, el antifútbol prevalecía. Pero de pronto apareció Borré y después para alegría de Enzo y de todos los hinchas, “inventaron el VAR”. Nervios y más nervios, pero la locura del Pity Martinez desencadenó un grito de desahogo, sellando un triunfo memorable. De la mano del muñeco, se cambió la historia. ¿Analizar el partido? ¿Para qué?

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *