116 años del club River Plate
y 79 años del Estadio Monumental

River fue fundado en el barrio de La Boca por la fusión de los clubes Santa Rosa y La Rosales, el 25 de Mayo de 1901. Luego de varias propuestas decidieron llamarlo “River Plate”.

El Estadio Monumental se alza sobre terrenos ganados a la costa del Río de la Plata en la Ciudad de Buenos Aires. El suelo era inestable y era necesario hacer varias obras para que fuese propicio para la construcción de algo que sería monumental. El que encaró la gigantesca tarea de rellenar los bañados fue un escocés llamado Daniel White, quien a mediados del siglo XIX había adquirido una estancia de 47 cuadras en esa zona. En esa superficie, construyó un hipódromo, que se llamo “de Saavedra” o, directamente, “Hipódromo de White”. Es decir que hace unos años, la ubicación exacta del Monumental era parte del Río de la Plata.

El Hipódromo de White ocupaba 16 cuadras y disponía de una tribuna para el público. En 1866, una tormenta de Santa Rosa arrasó con la construcción y sus directivos buscaron otro lugar para un nuevo asentamiento. Encontraron un predio de 67 hectáreas en el que inauguraron, en 1867, el famoso Hipódromo Argentino de Palermo. El terreno de White pasó por diversas manos hasta que la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires promovió un juicio contra la sociedad que lo regenteaba.

Dato curioso del antiguo hipódromo: la pista tenía dos rectas paralelas a la actual avenida Lidoro Quinteros, mientras que la actual calle Victorino de la Plaza, un arteria en forma de “U”, ubicada en el ángulo de las avenidas Monroe y del Libertador, no hace más que respetar el trazado de la antigua pista. Es más, la tribuna Sívori del Monumental coincide casi exactamente con la curva opuesta del hipódromo, con lo cual se podría decir que la infraestructura actual tiene una marcada presencia de las instalaciones levantadas hace más de 150 años.

Hacia 1935, se sabía que River no iba a poder prolongar por mucho tiempo la ubicación del antiguo estadio de avenida Alvear y Tagle, ya que los terrenos no pertenecían al Club y el contrato de alquiler no le sería renovado. El problema era grande, dado que River Plate poseía muchas instalaciones deportivas anexas destinadas a los socios, tal como ocurre en la actualidad. Esas instalaciones sirvieron en parte para captar un gran número de asociados dada su comodidad e infraestructura.

Tal como estaba previsto, fue desalojado de esta ubicación en 1937, pero hacia 1934 el Club ya había puesto en marcha algo mucho más grande.

Fue un visionario llamado Antonio Vespucio Liberti quien sugirió comprar los terrenos en donde hoy se encuentra el Monumental. Muchos lo trataron de loco e irresponsable, dado que lo que él proponía parecía una quimera. Liberti quería construir el estadio que, según su criterio, River merecía. Y había observado ese espacio abandonado, considerándolo apropiado para llevar adelante su sueño. Los problemas que trajo su idea fueron muchísimos, a punto tal que costó mucho convencer a otros directivos de la factibilidad de un proyecto que parecía una auténtica utopía. Más de uno sostenía que era una locura tratar de hacer semejante estadio en terrenos pantanosos y ganados al río, debido a los problemas que estas características acarrearían. En pocos años, cambiarían de opinión al ver cómo el hormigón avanzaba a paso firme.

Lo que pocos saben es que la Ciudad de Buenos Aires creció de sur a norte a merced a la entrada de numerosos barcos por el puerto de La Boca, en donde además se instalaron barrios obreros muy precarios. A medida que se avanzaba al norte de este barrio, se podía encontrar una Buenos Aires mucho más despoblada y habitada por las clases medias y altas, y yendo más al norte aún, la ciudad casi que era un desierto, a punto tal que los terrenos donde hoy se posa el Monumental habían quedado casi abandonados, convertidos en un pantano, y con considerables restos de basura en los márgenes cercanos al río.

Finalmente y luego de muchas negociaciones, River adquiere un préstamo del Gobierno a través del Banco Hipotecario Nacional, dado que la idea de construir un estadio que pudiese ser considerado como el estadio nacional, pero que estuviese manejado por un club como River Plate en lugar de estar en manos del Estado, sedujo a los gobernantes, quienes dieron el visto bueno. Anteriormente a eso, el Club adquirió los terrenos en cuestión a un valor de 11 pesos el metro cuadrado. River compró alrededor de cinco hectáreas y la Municipalidad de Buenos Aires donó otras 3,5 hectáreas, que son en definitiva las 8,5 que el Club posee en la actualidad.

En 1934, el Club llama a concurso nacional de anteproyectos para la construcción del Monumental. La idea era simple: diseño de un estadio con pista de atletismo, completamente construido en hormigón armado, con instalaciones deportivas anexas tanto en el interior como el exterior del mismo, y que contemplara la posibilidad de llegar a una súper capacidad de 120.000 espectadores. En aquella época, los Juegos Olímpicos eran mucho más populares que los mundiales de fútbol, de allí la necesidad de incorporar una pista de 400 metros alrededor del campo, con la esperanza de poder albergar dicha competencia internacional. Algo que nunca ocurriría.

El 1º de diciembre de 1935, en asamblea extraordinaria, se presentaron ante los socios los planos aprobados del Estadio, planos definitivos, con la reseña de los trabajos a realizarse.

El concurso fue ganado por los arquitectos José Aslan y Héctor Ezcurra, con la ayuda del dibujante Fidias Calabria, lo que significó una marca de por vida en la historia de este afamado estudio de arquitectura, encargado de casi todas las remodelaciones al Monumental desde entonces.

El Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti fue inaugurado el 25 de mayo de 1938 y, un día después, se jugó un partido amistoso en el que River Plate derrotó 3-1 a Peñarol de Montevideo, con goles convertidos por Carlos Peucelle, Bernabé Ferreyra y José Manuel Moreno. Esa tarde, River alistó a Sebastián Sirni, Vassini, y Cuello (Bezos); Malazzo, José María Minella y Aarón Wergifker; Carlos Peucelle, Eladio Vaschetto. Bernabé Ferreyra, José Manuel Moreno y Adolfo Pedernera. El entrenador de River era el húngaro Emérico Hirschl.